Las Cortes de Aragón aprueban la nueva Ley de Caza con uno de los mayores consensos de la legislatura

La nueva normativa sustituirá a la Ley 5/2002, de 4 de abril, de Caza de Aragón.

Cazadores en Teruel

La Comunidad Autónoma de Aragón ha aprobado hoy una nueva Ley de Caza después de que el texto remitido por el Gobierno de Aragón haya sido aprobado en el Pleno de las Cortes de Aragón con más del 90 por ciento de votos a favor, un apoyo que convierte a esta Ley en una de las normas que han conseguido un mayor consenso parlamentario.

El texto de la Ley de Caza aprobada esta mañana tiene como objeto, regular el ejercicio de la caza en Aragón en armonía con la gestión, protección, conservación, fomento y ordenado aprovechamiento de los recursos cinegéticos y del medio natural, procurando que la legislación ambiental sea clara, precisa y eficaz en aras de lograr una mayor seguridad jurídica. Además, la nueva ley tiene muy en cuenta que un desarrollo armónico de la actividad cinegética se constituye como un recurso socioeconómico de gran importancia capaz de apoyar la actividad rural de manera sostenible mediante la producción de rentas y puestos de trabajo generados por la propia actividad cinegética.

El nuevo texto normativo cuenta entre sus principales motivaciones, la simplificación de la tramitación administrativa tanto al cazador como al gestor, resolver la problemática de los accidentes de tráfico producidos por especies cinegéticas, favorecer la conciliación de los intereses agrarios y los cinegéticos, actualizar el funcionamiento de las Reservas de Caza tuteladas por el Gobierno de Aragón y reglamentar ciertos aspectos de la práctica cinegética que ofrecían inseguridad jurídica.

Entre las principales novedades del texto normativo aprobado hoy, destacan entre otras la simplificación de la tipología de cotos, desapareciendo la diferenciación entre cotos de caza mayor y menor, la aclaración de las indefiniciones legales que podrían provocar inseguridad jurídica al cazador, el establecimiento de una única licencia de caza en Aragón, incluyendo la posibilidad de la obtención de licencia interautonómica, válida para la práctica de la caz en varias comunidades Autónomas, y la simplificación de la renovación de los instrumentos de gestión de los cotos de caza. Por otro lado  se ha aumentado la protección de las especies cinegéticas autóctonas estableciendo la prohibición de la repoblación con especies o subespecies no autóctonas.

Además, el texto aprobado hoy en la Cortes concreta el pago de daños producidos en accidentes de tráfico por especies cinegéticas, donde se fija que dicho pago lo realizará la administración Aragonesa sólo si el accidente se ha producido a menos de 1000 metros de un lugar donde haya tenido lugar una acción de caza colectiva (batidas) sobre una especie de caza mayor llevada a cabo el mismo día del accidente o 12 horas antes del mismo.

Destaca también la modificación del actual sistema de gestión de las reservas de caza, incluyendo una mayor implicación de los Ayuntamientos y particulares, propietarios de los derechos cinegéticos, ya que abre la posibilidad de la modificación de su gestión, buscando una mayor repercusión económica positiva sobre el territorio en el que se asienta la reserva, creando un Fondo de Gestión de la Reserva, en el que se ingresará un cuarenta por ciento del importe generado por los aprovechamientos cinegéticos de las reservas de caza, afectándose dichos ingresos a la financiación de inversiones y actuaciones dentro de la propia reserva de caza que los haya producido.

La Ley se estructura en once títulos, con ciento cuatro artículos, cuatro disposiciones adicionales, diez disposiciones transitorias, una disposición derogatoria y cinco Disposiciones Finales.
La caza en Aragón como actividad básica para el control poblacional y generación de riqueza
La caza es una actividad que ejerce una gran labor de utilidad pública derivado de la regulación y el control poblacional de las especies cinegéticas con la finalidad de disminuir o evitar daños agrícolas, forestales y ganaderos así como accidentes de tráfico producidos por dichas especies.

La caza supone en la Comunidad Autónoma de Aragón uno de los principales recursos económicos y recreativos en el medio rural aragonés, con un colectivo de unos  50.000 cazadores, cuya repercusión económica es muy significativa en el territorio, tanto en gastos directos en licencias, munición, armamento, prendas de ropa, rehalas, perros, piezas de caza de repoblación, derechos cinegéticos y señalización de terrenos cinegéticos, por poner sólo algunos ejemplos, así como en gastos indirectos especialmente en la dinamización del ámbito rural aumentando la demanda en restauración y pernoctaciones.

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