Convocadas las XXV Becas de la Fundación Joaquín Torres dirigidas a estudiantes universitarios de Mequinenza

El plazo para presentar las solicitudes está abierto hasta el 31 de mayo. Hasta la fecha se han entregado 577 becas por valor de 707.000 euros

La Fundación Joaquín Torres ha hecho pública las bases de la convocatoria de becas a estudiantes universitarios de Mequinenza que este año cumplirán su 25 aniversario. Los interesados en solicitarlas tienen hasta el 31 de mayo para presentar en la Oficina de Atención al Ciudadano del Ayuntamiento de Mequinenza la correspondiente solicitud con la documentación requerida para su posterior valoración.

El año pasado se recibieron 38 solicitudes para ayudas a estudios y se entregaron 37 becas por un importe de 54.330 euros, 1.500 euros para cada una de las solicitudes que cumplían los requisitos a excepción de una que se fijó en 330 euros por cursar estudios a distancia. Hasta la fecha la fundación ha entregado 577 becas por valor de 707.000 euros.

Estas becas son posibles gracias a la generosa donación de Joaquín Torres, un mequinenzano que hizo fortuna en Latinoamérica en el mundo editorial. Para poder recibirlas los solicitantes deben estar cursando, al menos, segundo de la carrera universitaria escogida, reunir los requisitos académicos que el Estado exige en la legislación de becas, haber solicitado beca al Estado y haber residido los últimos 10 años ininterrumpidamente en Mequinenza.

Joaquín Torres Arbiol

Joaquín Torres Arbiol es el emigrante ultramarino más notable y generoso del “Poble”. Nació en Mequinenza el 8 de junio de 1901, este filantrópico mequinenzano dejó su villa natal a los 21 años para hacer el servicio militar en Madrid. Allí y como producto de una serie de casualidades acabó entrando a trabajar en la editorial Espasa, la futura y potente Espasa Calpe.

Tan relevante debió de ser su desempeño en la empresa que poco después, en 1926, la editorial le envió a Buenos Aires al objeto de crear una filial o delegación en la capital de Argentina. Compatibilizó su trabajo además, como comercial de otras editoriales españolas como Seix Barral y Cervantes. Se dedicó a detectar ediciones clandestinas, fraudulentas, sobre todo las venidas de Chile, así advertía a editoriales y librerías para impedir su adquisición, luchando así contra la piratería. En el año 1931 se convirtió en propietario de la editorial Juventud Argentina.

Consulta las bases convocatoria XXV Becas Fundación Joaquín Torres
Descarga la solicitud XXV Becas Fundación Joaquín Torres

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