Francesc Peralta ya se encuentra en casa tras recibir el alta después de casi dos meses en el hospital.

El jugador del Mequinenza abandonó el lunes el Hospital Clínico, donde se encontraba ingresado desde el 21 de enero tras recibir un golpe en la cabeza durante un partido por el que tuvo que ser intervenido en dos ocasiones.

El jugador del Mequinenza abandonó este lunes, 19 de marzo, el Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa, en el que se encontraba ingresado desde el 21 de enero. Han sido casi dos meses ingresado, con 22 días de estancia en la UCI incluidos, en los que el joven futbolista de 21 años tuvo que ser intervenido en dos ocasiones a raíz del golpe en la cabeza que se produjo durante el partido de la jornada 18 del grupo II de Regional Preferente en la visita de su equipo al Alfindén.

Peralta chocó contra el local Mory Sarr en el minuto 21 en la pugna por un balón aéreo y perdió el conocimiento en el acto. Comenzó a convulsionar y fue atendido por un compañero de equipo y por otro del Alfindén hasta que llegaron las asistencias sanitarias. Tras 45 minutos tendido en el césped y después de ser intubado y estabilizado, el jugador de la localidad catalana de Serós fue trasladado a Zaragoza, donde fue operado de varias fracturas en el hueso frontal del cráneo esa misma madrugada.

“Me dijeron los médicos que estuve al borde de la muerte y para un chaval de 21 años es muy duro. Hemos llorado y luchado mucho con mi novia y mis padres para salir adelante, pero ya ha pasado todo y espero jugar pronto al fútbol, porque es mi vida”, comenta acerca de lo mal que lo ha pasado hasta ver la luz al final del túnel.

Este pivote defensivo lleva desde los tres años practicando el fútbol y está muy preocupado porque no pueda volver: “Ya me pica el gusanillo, hoy mismo volvería a jugar, porque nací para jugar al fútbol”.

Cuando Francesc depertó del coma inducido vio a sus padres y a su novia. “Me hizo mucha ilusión verlos a los tres, porque me han ayudado un montón y les debo mucho”, admite. El jugador del Mequinenza no se acuerda de nada de lo sucedido, tan soló con el paso de los días y después de salir de la UCI, con las explicaciones de sus compañeros y sus padres, comenzó a atar cabos, ya que mientras estaba en coma tan solo oía voces que no podía reconocer. “Alguna persona oía, pero muy poco, y no la reconocía” explica.

Ahora ya está en su domicilio de Serós (Lleida) y espera recuperar la normalidad que le ha tenido casi dos meses jugando el partido más importante de su vida, el cual lo ha ganado por goleada, Francesc espera volver pronto a jugar al fútbol y a trabajar en la empresa de su padre en la cual se encuentra muy bien. Además, se muestra muy agradecido con el personal sanitario que le ha atendido por “el trato y la profesionalidad” que han mostrado con el y su familia.

El presidente del Mequinenza, Víctor Sicilia, ha querido agradece a través de un comunicado “la ayuda prestada por parte de la Federación Aragonesa de Fútbol” y los ánimos mandados por parte de todos los clubes “demostrando que el fútbol aragonés es una gran familia”. 

 

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