La N-211

Hablar de carreteras del Bajo Aragón es un tema recurrente. Mi primera columna en La Comarca (12 noviembre 1987) ya se refería a ese cordón umbilical que une Caspe con Alcañiz y viceversa, atravesando una RAYA inmaterial que separaba lamentablemente las provincias de Teruel y Zaragoza. Después he escrito unas 500, que tengo encuadernadas en 9 libros. Algún día se publicará una selección porque es muy ilustrativo ver como se equivoca uno en el futuro pero también muy gozoso ver como a veces se acierta.

Echando una hojeada/ojeada veo que en no menos de diez ocasiones las carreteras de esta tierra baja han protagonizado mis pensamientos. Por ejemplo en enero de 2002 me hacía eco que un periódico de la capital publicaba noticia con foto de “un palmo” de grande sobre la N-211 diciendo que era la carretera más segura de España…. Por lo visto en esa fecha en los 338 km de Alcolea del Pinar a Fraga no se había detectado ningún accidente mortal, porque había muy poco tráfico. Yo añadía que tampoco hay parados en los pueblos deshabitados, ni divorcios en el polo norte ni penaltis en los partidos de tenis.

Para conseguir terminar el tramo de Caspe a Mequinenza los esfuerzos y peticiones ciudadanas y políticas ya empezaron en 1901 y al año siguiente el mismo rey se interesó por su conclusión a instancia del diputado de Caspe (aunque era cunero de Madrid) D. Ángel Osorio. Tras hacer, entre otras cosas, un puente sobre el Guadalope al pie del Castillo del Compromiso, al fin se terminó casi cien años más tarde. Ahora aunque la carretera es de las peores Nacionales ya se pasa. Curiosamente en el puente se posa, para fotos, pero no se pasa. ¡Cosas que pasan!

Este verano he circulado muchas veces por la N-211 y hay que reclamar con fuerza que se mejore. Más que una carretera es una calle, con muchos, muchísimos coches, muchos conductores habituales, que veo que se saludan al cruzarse porque hacen los mismos recorridos todos los días. Y lo que es peor, muchos conductores con demasiada prisa, quizá por llegar pronto al Hospital. Y algunos llegan muy pronto, claro.

Cada pueblo tiene las carreteras que se merece. Hay que lucharlas. La N-211 es eje fundamental para la cohesión del Aragón oriental y supone una benéfica conexión con Cataluña o Catalunya (táchese lo que no le guste)

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