La UE debate mañana sobre la ampliación del cupo de retirada de fruta para España

Joaquín Olona, que se lo ha anunciado hoy a los fruticultores del Bajo Cinca y alcaldes de la zona como Evaristo cabistany de Torrente, Marco Ibarz de Zaidín y Belen Ibarz de Velilla de Cinca, su apuesta por mejorar los sistemas de comercialización para dar una solución definitiva
El consejero Fragade Desarrollo Rural y Sostenibilidad insiste, además, en que universalizar las ayudas directas de la PAC -incluyendo a los fruticultores- es la mejor herramienta para compensar las pérdidas generadas por el fallo de los mercados agrícolas que justifica la existencia de la propia política agraria común.

El consejero de Desarrollo Rural y Sostenibilidad ha llevado hoy una buena noticia a los fruticultores del Bajo Cinca: mañana, en la reunión prevista de la Organización Común del Mercado (OCM) de la Unión Europea se va a debatir la ampliación del cupo de retirada de fruta solicitada por España días atrás como medida para paliar la cris de mercado por la que atraviesa el sector.
Con todo, Olona ha advertido que no hay garantías de que la decisión sea positiva, pero se ha mostrado satisfecho por el hecho de que la cuestión haya entrado en la agenda de la OCM, algo que no era fácil y que se ha conseguido, según ha dicho, gracias a la presión de los agricultores, de los gobiernos de Aragón y Cataluña y del Mapama (Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente). “Ahora hace falta que las autoridades correspondientes sean receptivas, los argumentos y las motivaciones existen y se los hemos hecho llegar”, ha señalado.
El titular de Desarrollo Rural se ha reunido, invitado por el alcalde de Fraga, Miguel Luis Lapeña, con una representación de los fruticultores, con quienes se ha comprometido también a intentar sacar adelante, independientemente de la decisión europea, algunas medidas complementarias, como la reducción de módulos del IRPF, el adelanto de las ayudas de los seguros agrarios, el aplazamiento de las amortizaciones correspondientes a los préstamos derivados del veto ruso o alguna otra posible línea de ayuda. “No sé lo que podremos hacer, pero dentro de la escasez de recursos en la que nos movemos, tenemos la obligación de intentarlo”, ha indicado
El encuentro ha dado lugar a otro compromiso: el Departamento de Desarrollo Rural y Sostenibilidad organizará una jornada de estudio y examen de las organizaciones de productores de frutas y hortalizas (OP) con el fin de hacer un diagnóstico sobre su situación actual y utilidad para afrontar los problemas de mercado como el que afecta en esta campaña a los productores de fruta de hueso.
Para el consejero, se trata de una cuestión estructural para la que las medidas puntuales, como la retirada de fruta, solo suponen un breve alivio, por lo que se ha mostrado partidario de abordarla desde el principio atacando el fondo del asunto: la necesidad de ocupar una posición más relevante en el mercado internacional mediante, entre otras acciones, la ordenación y concentración de la oferta. “Tenemos que mejorar, no porque se haga mal, sino porque hay que ir más allá, los aspectos comerciales”, ha animado.
Para ello, considera que las OP son instrumentos válidos, pero que es necesario utilizarlas con mayor profusión (solo el 50% de la producción aragonesa de fruta está controlada por estas organizaciones) y con un sentido más comercial que inversor, puesto que fueron creadas por la Unión Europea fundamentalmente como herramienta de mercado y no tanto para mejorar la productividad.
“En Aragón todos sabemos que tenemos una producción agroalimentaria que hemos de destinar a los mercados mundiales”, ha señalado, al tiempo que ha recordado que su departamento ya lleva a cabo acciones en esta dirección, como la participación anual en las dos ferias de referencia del sector español, Fruit Logística, en Berlín, y Fruit Attraction, en Madrid.
Joaquín Olona ha animado a los productores a participar en mayor número y más activamente en estos certámenes y ha dejado la puerta abierta, asimismo, a un plan de promoción específico para el sector, pues, según ha indicado, “la promoción, junto con la ordenación y la concentración de la oferta ha de ser una palanca determinante para no caer en crisis de mercado como la actual”.
En la reunión ha recordado a los asistentes que la fruta compite directamente con los productos lácteos en la dieta de los consumidores y que la presión publicitaria de estos últimos es mucho mayor, razón por la que “el sector debe abordar decididamente el diseño y ejecución de planes de promoción adecuados a sus necesidades”. “También ha de preguntarse, de forma crítica, si todo lo que hace sirve para satisfacer los deseos y las necesidades de los consumidores”, ha añadido.
Precios justos… o no
En el encuentro, los productores han planteado también cuestiones como la limitación de las nuevas plantaciones, su posición en la cadena alimentaria o la necesidad de recibir un precio justo por sus producciones.
Sobre este último aspecto, Olona ha indicado que el mercado a veces paga precios justos y a veces no, pero que nunca los garantizará. “Nunca lo ha hecho y nunca lo hará”, ha señalado, para añadir a continuación que, además, la Administración tampoco puede intervenir en el mercado para fijar unos precios mínimos. Se trata, por lo tanto, de una situación con la que hay que convivir y que solo tiene solución mediante la compensación de la renta cuando el consumo no retribuya suficientemente el trabajo de los agricultores y ganaderos y el valor de sus producciones.
Para eso están las ayudas de la PAC (Política Agraria Común), según Olona, donde sí hay margen para la intervención pública. En este sentido, el consejero ha dicho que la PAC es manifiestamente mejorable y que con una reforma adecuada de la misma las subvenciones que reciben los profesionales de la agricultura serían más eficaces y compensarían adecuadamente las pérdidas provocadas por crisis como la actual de la fruta dulce. “No podemos intervenir en los mercados, pero podemos mejorar mucho la intervención que hacemos en la actividad agraria a través de la PAC, pues esa es precisamente la función de la política agraria europea: compensar lo que los precios no satisfacen”, ha resumido.
Algo así sería especialmente relevante para los fruticultores, que en la actualidad están excluidos de las ayudas directas de la PAC.
Con respecto a la limitación de plantaciones, al margen de las dificultades de carácter jurídico que una medida así tendría, en opinión del consejero generaría más problemas que soluciones, y, entre ellos, quizá el surgimiento de un mercado especulativo de derechos de plantación.
Finalmente, en referencia a la cadena alimentaria, se ha mostrado partidario de analizar de forma objetiva los márgenes reales que se producen en cada uno de los eslabones de la cadena de valor. “Tras la diferencia entre el precio en origen y el precio de venta al público no siempre hay un comportamiento inmoral y tenemos que estar muy seguros de que es así antes de denunciarlo”, ha señalado.

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