La empresa local de mieles “La Galinda” crece en ventas gracias a su miel gourmet de cerezo

 

galinda-miel-770.jpg

La empresa aragonesa elabora la primera miel monofloral de cerezo, única en Aragón, con la que ya ha conseguido traspasar fronteras en su comercialización, llegando a comunidades limítrofes como Cataluña. Una miel 100% aragonesa de alta calidad y exclusiva que se ha ganado el distintivo de gourmet.

La Galinda, empresa ubicada en Mequinenza (Zaragoza), continúa haciéndose un hueco en el mercado con su miel monofloral de cerezo, que es la primera que se produce y comercializa en Aragón.

Un producto exclusivo y de alta calidad -novedoso en el mercado español-, que se ha convertido en la “miel estrella” de esta empresa formada por Carlos Sanjuán y Ana Galindo, impulsores de La Galinda.

“Es la miel que más vendemos”, explica Carlos Sanjuán, apicultor de La Galinda, a pesar de que la marca también produce otras mieles como la de romero o tomillo, entre otras.

Desde su lanzamiento, “está teniendo una muy buena aceptación en el mercado”. De hecho, en la Feria de Biescas, -se alzó con el tercer puesto como mejor miel dentro del concurso-, se quedaron rápidamente sin producto y “tuvimos que ir a Mequinenza a por más miel de cerezo”.

Es una prueba de la aceptación que está teniendo esta miel de cerezo, que en las catas populares conquista el paladar de los consumidores, “aunque no nos conocen y es una miel nueva que no han probado”, añade Ana Galindo.

La aceptación de la miel de cerezo ha llevado a La Galinda a aumentar los puntos de venta. Principalmente, el producto se vende en Zaragoza a través de diferentes establecimientos, aunque también han comenzado a vender en Huesca, Barcelona y Lérida.

Además, La Galinda ha lanzado su propia web online a través de la que se puede adquirir el producto, al igual que en la tienda que abrieron recientemente en Mequinenza. En los próximos días, el 11 y el 18 de diciembre, estarán en el Mercado de Las Armas de Zaragoza.

Esta miel de cerezo no solo está conquistando a los consumidores, sino que es un producto que igualmente está llegando al canal Horeca. “A nivel local, se han interesado restaurantes y hoteles”. También hay hoteles de Panticosa (Huesca), que la ofrecen a sus huéspedes como detalle y obsequio en sus habitaciones.

Y eso no es todo porque esta miel de cerezo también va a llegar al sector de la pastelería de la mano de un nuevo panettone que incorporará este producto en su elaboración y que se prevé que se lance próximamente al mercado.

Además, es posible utilizarla para cocinar guisos, preparar postres, acompañar quesos y cítricos, entre otras posibilidades. Unas particularidades por las que se valora como un producto gourmet.

La clave del éxito

La miel de cerezo está siendo muy valorada en el mercado por diferentes factores. Uno de los principales es su cuidada elaboración, ya que se obtiene de forma natural y se extrae de la melaza de cerezos propios, según ha indicado Rafael Blanc, veterinario especializado en apicultura desde hace 30 años y presidente y confundador de AVESPA (Asociación de Veterinarios Especializados en Sanidad y Producción Apícola).

Además, es un producto difícil de conseguir, ya que la nectarización se limita a tan solo un mes y medio, aproximadamente, y se controlan artesanalmente los paneles para que las abejas no la mezclen con otras melazas, garantizando así su pureza y que es una miel monofloral de cerezo.

La Galinda dispone de 200 hectáreas de árboles que se supervisan directamente, además de controlarse todo el proceso productivo, comprendiendo desde la nectarización por parte de las abejas hasta el envasado.

Otra de las claves de su éxito es el cuidado packaging -tan solo la etiqueta se tardó en diseñar un año-, que lo diferencia de otros envases de miel, así como sus propiedades. Esta miel de cerezo, que no contiene perióxido de hidrógeno, es antiséptica y cicatrizante, estando especialmente indicada para heridas de garganta, catarros…

A todo ello se suma un color ámbar claro y un aroma floral y afrutado con un gusto dulce intenso y muy persistente con unas ligeras notas ácidas y una cierta astringencia.

Además, es una miel que no está tratada. “Como sale de la colmena se envasa”. Unas características por las que puede competir con el resto de mieles que se comercializan en España y con las mezcladas con las procedentes de China.

Del medio rural al mercado

Tanto Carlos Sanjuán como Ana Galindo cuentan con una importante trayectoria en el sector. Aunque La Galinda es una empresa joven, nacida desde el medio rural en 2014, la tradición apícola se remonta al año 1966, partiendo sus orígenes de la explotación familiar de Ismael Galindo, padre de Ana Galindo.

En aquellos años se contaba con 150 colmenas, cifra que ahora se ha elevado a las 400 colmenas, estando previsto seguir progresando, pero siempre bajo la máxima de no comprometer la calidad de este producto único.

En la actualidad, tienen una producción de alrededor de 3.000 kilos de miel de cerezo, cifra que se eleva a los 5.000 kilos entre todas las variedades de mieles La Galinda.

PUBLICIDAD

Sé el primero en comentar

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*