Al son del tambor zaragozano

El estruendo de los tambores y bombos inundaron las principales calles de Maella. La localidad se convirtió este sábado en la anfitriona del encuentro de cofradías del Bajo Aragón zaragozano que se remonta a 1999 y este año alcanzó su mayoría de edad.

 

Todo un pueblo se volcó en los preparativos para acoger a cerca de 700 cofrades procedentes de 10 municipios. «La asociación de mujeres, de la música, del fútbol… Todas se han volcado para ser unos anfitriones de altura y conseguir que todo salga a pedir de boca», indicó Ramón Arbona, presidente del Cristo de la Luz de Maella.

Maella se convirtió en la mañana del sábado en un ir y venir de vecinos. La Glorieta Vivonne, que acogería las exhibiciones, se vistió de gala para acoger a los cofrades. Cientos de sillas se repartieron por todo el recinto para el público asistente, mientras que en el escenario se habilitaban los espacios para colocar los estandartes de las 16 cofradías. Por su parte, en el pabellón la brigada y miembros de la organización trabajaban a destajo para montar las largas mesas donde se disfrutaría de un suculento aperitivo.

A las cuatro en punto de la tarde el sonido de los tambores y bombos despertó a muchos de la siesta. En un desfile multitudinario las agrupaciones recorrieron con paso firme el centro de la localidad. Con puntualidad inglesa comenzaba la exhibición. Los primeros en romper el hielo fueron los cofrades de La Sangre de Cristo y La Virgen de los Dolores de Quinto, que acogerán el próximo año este multidinario acto. «Estamos tomando nota de todos los preparativos porque el año que viene nos toca a nosotros y también queremos estar a la altura», afirmó Jesús Morales, su joven alcalde. Tras ellos, Fabara, Torrente de Cinca, Mequinenza, Fayón, Nonaspe, Escatrón y Chiprana.

 

img-20160313-wa0051.jpg

Sobre las seis de la tarde entraron en escena las siete cofradías caspolinas que mostraron sus grandes dotes con las cornetas, el tambor y el bombo. Exhibiciones que dejaron boquiabiertos a los presentes, que aguantaron el frío cierzo estoicamente. Cerró el acto una gran representación de los cofrades de ‘El Cristo de la Luz’, anfitriona de esta cita. Para finalizar, las 16 agrupaciones tocaron al unísono en una especie de Romper la Hora que se realiza en la medianoche del Jueves Santo en cada localidad. Un estruendo que anunció la inminente llegada de la Semana Santa.

PUBLICIDAD

Sé el primero en comentar

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*