La Fundación Joaquín Torres de Mequinenza destina 82.000 euros a becas de estudios para universitarios de la localidad

41 de los 43 solicitantes recibirán esta ayuda a los estudios cifrada en 2.000 euros por beca. La entrega se llevará a cabo en un acto que tendrá lugar en la Sala Goya el 10 de julio a las 7 de la tarde.

La Junta de la Fundación Joaquín Torres de Mequinenza, que preside Magda Godia la alcaldesa de la localidad, acordó en su última reunión atender 41 de las 43 solicitudes de becas presentadas por estudiantes universitarios de Mequinenza. Dos de ellas se desestimaron por no cumplir con los requisitos que se exigen en la convocatoria: estar cursando, al menos, segundo de la carrera universitaria escogida, reunir los requisitos académicos que el Estado exige en la legislación de becas, haber solicitado beca al Estado y haber residido los últimos 10 años ininterrumpidamente en Mequinenza.

Las XXII Becas Joaquín Torres, que se nutren de la generosa donación de este mequinenzano que hizo fortuna en América en el mundo editorial, se convierten en su edición de 2015 en la de los récords con el mayor número de solicitudes y de alumnos finalmente becados de su historia. Además será el año en el que se alcanza también la cifra más alta en el montante acumulado la ayuda que llega a los 82.000 euros. Este año se entregarán en un acto que se celebrará en la Sala Goya de la localidad el próximo viernes 10 de julio a las 7 de la tarde en un espacio con suficiente capacidad para albergar a los becados, familiares y amigos que participan.

Joaquín Torres Arbiol

Joaquín Torres Arbiol es el emigrante ultramarino más notable y generoso del ‘Poble’. Nació en Mequinenza el 8 de junio de 1901, este filantrópico mequinenzano dejó su villa natal a los 21 años para hacer el servicio militar en Madrid. Allí y como producto de una serie de casualidades acabó entrando a trabajar en la editorial Espasa, la futura y potente Espasa Calpe, que, en 1926, le envió a Buenos Aires al objeto de crear una filial o delegación en la capital de Argentina. Compatibilizó su trabajo además, como comercial de otras editoriales españolas como Seix Barral y Cervantes. Se dedicó a detectar ediciones clandestinas, fraudulentas, sobre todo las venidas de Chile, así advertía a editoriales y librerías para impedir su adquisición, luchando así contra la piratería. En el año 1931 se convirtió en propietario de la editorial Juventud Argentina. Joaquín Torres falleció en Buenos Aires el 10 de agosto de 1991 y sus restos fueron trasladados por voluntad propia a Mequinenza.

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