Aragón empieza a recontar daños mientras vigila el embalse de Mequinenza

Aragón empieza a recontar daños mientras vigila el embalse de Mequinenza

capriclub050315Conscientes de que llevará tiempo cuantificar las ingentes pérdidas que ha provocado la crecida del Ebro, los vecinos de las poblaciones ribereñas comienzan a intentar recontar los daños mientras Aragón vigila el embalse de Mequinenza, que está al 101,35 % de su capacidad, con el nivel del agua ascendiendo.

Hoy se han oído en Aragón continuas referencias a la gran avenida de 1961, que los vecinos consideran incluso inferior a la de los últimos días, no por caudal, ya que éste no llegó ni de lejos a niveles de 1961, pero sí por la altura del agua y el desbordamiento del río.

El Ebro ha llegado a puntos donde hasta ahora jamás había entrado, han coincidido en asegurar a Efe varios alcaldes de la ribera, que defienden que el río necesita una limpieza.

Aunque sigue alto, el caudal del Ebro ha descendido notablemente en Pradilla, Boquiñeni o Novillas, aguas arriba de Zaragoza, pero los vecinos siguen hoy achicando el agua, especialmente de los corrales, ya que en algunos sitios se están produciendo filtraciones.

Muchos campos, granjas e infraestructuras siguen ocultas bajo el Ebro desbordado, pero se calcula ya que en Aragón unas 28.000 hectáreas de cultivos y alrededor de 4.000 explotaciones agrícolas y ganaderas han quedado afectadas por la riada, según datos de la organización agraria COAG.

Hoy, la empresa pública Sarga ha comenzado a retirar los cadáveres de animales de las explotaciones ganaderas afectadas con el fin de evitar la contaminación del río.

Los técnicos del Gobierno de Aragón ya han comenzado la evaluación de los daños que han sufrido las diferentes infraestructuras y la estructura de las viviendas y saber si suponen algún tipo de peligro para los vecinos.

El Departamento de Agricultura, Ganadería y Medio Ambiente asegura que ha desplegado un “amplio operativo” de medios humanos y materiales con el fin de evaluar los daños.

Y también hoy el Centro de Coordinación Operativa en Emergencias (CECOP) se ha decidido desmovilizar a la Unidad Militar de Emergencias (UME), que ha llegado a desplegar hasta 455 soldados.

Pero en la ribera del Ebro aún no respiran tranquilos porque no se pueden reparar en su mayoría las motas de contención, que están encharcadas y hay que esperar a que sequen, mientras miran de reojo al río por si llegara otra crecida.

De hecho, unos doscientos agricultores navarros se han concentrado hoy frente a la sede de la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) en Zaragoza para pedir el dragado del río y exigir que las ayudas prometidas por el Gobierno cubran el cien por cien de las pérdidas provocadas por la crecida.

El viernes, el Consejo de Ministros aprobará un real decreto ley con las ayudas y subvenciones para los damnificados, y ese mismo día el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, visitará las zonas afectadas por las inundaciones.

Según fuentes de la Moncloa, la cargada agenda de Rajoy durante esta semana ha impedido que pudiera programar antes esta visita.

Mientras, la punta de la crecida del Ebro ha abandonado Aragón y las miradas están puestas ahora en la capacidad del embalse de Mequinenza, en la frontera de las provincias de Zaragoza y Lérida que, según datos de la CHE, está al 101,35 % y su nivel continúa en línea ascendente, aunque de momento el organismo de cuenca no ha previsto aumentar el volumen de agua desembalsada porque cree que aún tiene margen de capacidad.

La preocupación por la crecida, por tanto, ha alcanzado ya a Cataluña, donde el Centro de Coordinación Operativa está en contacto con los municipios ribereños para hacer el seguimiento de posibles inundaciones y donde se ha activado la alerta por parte del servicio de Protección Civil de la Generalitat.

Lo que sí ha provocado hoy la crecida ha sido un constante intercambio de declaraciones políticas, como las de la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Saenz de Santamaría, que ha pedido hoy al secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, que sea “un poco serio” en lugar de “embarrar” con declaraciones.

O las del delegado de la Generalitat en las Tierras del Ebro, Xavier Pallarès, quien ha mostrado su malestar por la gestión de la avenida por parte de la CHE.

El coordinador de IU, Cayo Lara, ha pedido en Zaragoza que el Ebro sea gestionado de una forma “integral e integrada” y ha exigido “generosidad” en las ayudas a los afectados, mientras que el presidente riojano, Pedro Sanz, ha dicho ante la inminente visita de Rajoy que “no es necesario, en principio” que éste viaje a las zonas afectadas porque lo importante en estos momentos es la rapidez con la que está actuando el ejecutivo de la nación”.

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