La CHE aumenta el caudal de desembalse de Mequinenza, que está al 100 % tras recibir la punta de la crecida

La CHE aumenta el caudal de desembalse de Mequinenza, que está al 100 % tras recibir la punta de la crecida

El embalse de Mequinenza, a plena capacidad. (Foto: Ayto. Mequinenza)La punta de la crecida extraordinaria del Ebro ha llegado a Cataluña tras haber dejado tras de sí los tramos aragoneses del Ebro. El caudal sigue en niveles altos y ha obligado a la CHE (Confederación Hidrográfica del Ebro) a aumentar de 1.600 a 1.800 metros cúbicos por segundo el caudal de desembalse en Mequinenza. El puesto de la unidad móvil de coordinación de emergencias del 112 ha vuelto este miércoles a Pina de Ebro, donde se ha seguido trabajando en la mota. El municipio de Boquiñeni, en la ribera alta, sigue sin agua potable, a la espera del contraanálisis realizado por el Instituto Aragonés del Agua para confirmar que es posible restaurar el abastecimiento.

El embalse de Mequineza ya ha llegado al 100 % de su capacidad de agua embalsada, lo que da idea de la dimensión de esta crecida. La CHE ha aumentado el caudal de desembalse para desalojar más agua e intentar facilitar la absorción de la crecida. La punta ha dejado la ribera baja de Aragón provocando en última instancia problemas como los del suministro eléctrico en Sástago, donde hubo que instalar grupos electrógenos. El centro operativo móvil del 112 ha seguido coordinando los trabajos de refuerzo de la mota de Pina de ebro para garantizar que aguante después de soportar un nivel alto de agua durante varios días seguidos, como ha indicado Miguel Ángel Clavero, jefe de servicio de Seguridad y Protección Civil del Gobierno de Aragón.

Los daños van a ser cuantiosos. Además de las infraestructuras, las carreteras o zonas en las que el agua ha llegado por las capas freáticas, el campo también sufre afecciones importantes, como ha hecho notar Felisa Salvador, presidenta de la comarca Ribera Baja del Ebro. En la ribera alta, pese a que el caudal ha bajado notablemente, las afecciones siguen siendo numerosas. En Boquiñeni se sigue achicando agua en la zona alta y el abastecimiento de agua se realiza mediante depósitos instalados estos días porque aún no se ha podido recuperar el suministro de agua potable. Su alcalde, Miguel Ángel Sanjuan, ha indicado que se está a la espera de los análisis correspondientes.

En Boquiñeni, Novillas, Gallur o Pina de Ebro ya ha comenzado la retirada de cadáveres de animales que han muerto por la crecida, labores que lleva a cabo la empresa pública Sarga. Y siguen presentándose reclamaciones en la oficina de afectados que se abrió este martes en Alagón. Este jueves se abrirá una segunda oficina de estas características en Quinto de Ebro, en la Ribera Baja, y el viernes, en Zaragoza capital, en la sede de Agricultura, en San Pedro Nolasco.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *