Así no hay manera de entenderse

Así no hay manera de entenderse

Así no hay manera de entenderse – Opinión – El Periódico de Aragón.

A nosotros nos ha tocado hacer lo que podemos por Aragón, por Cataluña, por Europa y por el mundo

  • Así no hay manera de entenderse -
    Así no hay manera de entenderse –

JOSÉ Bada

Acabo de llegar de mi pueblo –de Favara del Matarranya– después de celebrar el sábado 25 de octubre, el IV Foro de la Asociación Cultural Wirberto Delso. Por si no lo saben, les diré que Wirberto fue el cura del “caso de Favara” : un caso y un cura de la periferia como otros muchos que también han desaparecido y que buena falta nos hacen. En la Iglesia, igual que en los partidos políticos, se ha dado en las últimas décadas una evolución perversa por “selección natural” de los elegidos. Primero fue en la Iglesia después del Vaticano II, y más tarde en los partidos políticos después de la Transición. Es oportuno recordar que los excedentes eliminados por la Iglesia en España, marginados o salidos de los movimientos y organizaciones católicas, pasaron a cubrir en proporciones llamativas los cuadros y candidaturas de los partidos de la izquierda al comenzar la Transición. Pero hoy, cuando las energías utópicas de las fuentes tradicionales parecen agotadas, se necesita como nunca una nueva sacudida del espíritu que arranque los matojos en una tierra desolada en la que crece el desierto por todas partes. Pero dejemos a la Iglesia en paz, no sin desear a Francisco que le vaya bonito, y vayamos al grano que nos duele o que me duele, mejor dicho, al volver de mi pueblo y regresar a Zaragoza.

El tema sometido a discusión en Favara fue la incertidumbre en la Franja : “Entre castellanos y catalanes… nosotros en medio”, como se había anunciado en la convocatoria. Ese mismo día y a la misma hora se celebraba en Alcañiz el I Foro de la Concordia sobre las relaciones con Cataluña en la situación actual. No pude asistir, lo lamento. Me había comprometido antes con los de mi pueblo, y estuve en punto donde tenía que estar acompañado de Marcelino Iglesias y entre amigos y paisanos de las comarcas orientales de Aragón en las que hablamos y nos entendemos perfectamente unos y otros en lengua catalana.

Después de la presentación del alcalde, Paco Domenech y del presidente de la AWD Pedro Carceller, me tocó describir el contexto y la situación del problema a debatir. Estamos aquí, les dije, no por nada sino porque es la única manera de estar en el mundo. El que no está aquí donde quiera que esté, está en la higuera, en Babia o anda por los cerros de Úbeda: no está en el mundo. Aquí es el lugar de la responsabilidad, y si algo podemos hacer en el mundo y para el mundo lo tenemos que hacer aquí. No podemos perder la cabeza donde sentamos las posaderas, ni las manos donde las ponemos. Y a nosotros nos ha tocado hacer lo que podemos hacer por Aragón, por Cataluña, por Europa y por el mundo mundial –lo poco que solo nosotros podemos hacer– aquí mismo donde vivimos, y a vosotros, “es a dir, en la Franja o com se digue clar i català”.

En esa lengua me entendí con mis paisanos y con Marcelino –que es de Bonansa– y con otros aragoneses de la Franja. Pero hablamos también en castellano, los dos, y más de uno de los asistentes. Esa costumbre de hablar con todos y de entenderse con todos según se tercie en una u otra lengua es común en ambos lados de la Franja ya sea del Ponent o del Saliente según se mire. Tengo un sobrino nieto, hijo de una bateana y casado con una caspolina, a quien visité estos días y que me contaba: “Carlitos y Sergio, me hablan a mi en catalán y a su madre en castellano”. Se refería a sus hijos, el mayor de cuatro años. Así los cría y así me criaron. Y en ese ambiente se desarrolló el debate, del que no voy a ocuparme ahora y del que espero que la AWD publique una transcripción lo antes posible.

Pero he aquí que al llegar a Caspe de regreso, al comprar El Heraldo del domingo, al hojearlo, tropiezo con la realidad cazurra de los que no quieren enterarse de la situación actual del mundo en el que vivimos : “Cataluña –leo– vuelve a anexionarse el Aragón oriental en una encuesta lingüística”. Y en el subtítulo: “La Generalitat pide ayuda a la DGA para saber cuántos vecinos hablan catalán en las comarcas orientales. El Ejecutivo se niega y dice que “Cataluña acaba donde empieza Aragón”.

La noticia y su comentario, que no voy a comentar, es una burda manipulación de una carta que se adjunta en letra pequeña y que solo pude leer con lupa al llegar a Zaragoza. La dirige “atentamente” Ester Franquesa i Bonet, directora general de Política Lingüistica de la Generalitat al Ilmo. Sr. Manuel Magdaleno Peña, director general de Política Educativa del Gobierno de Aragón. Pero el Ejecutivo que responde, la que ejecuta sin contemplaciones en esta materia, es la consejera Dolors Serrat que ya nos ha anticipado lo que piensa contestar a la Generalitat. Y con ella que es de Ripoll, no hay manera de entenderse en catalán. Ya saben, apenas habla LAPAO.

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