La defensa del acusado por el crimen de Mequinenza cree que no está suficientemente probado que fuese premeditado

El letrado del trabajador acusado de asesinar a su jefe en Mequinenza considera que no está “suficientemente probado” que fuera una agresión premeditada ni que el acusado “tuviera un arma en su poder”. La defensa ha presentado un recurso de apelación contra el fallo del Tribunal de Jurado que condenó a su cliente a 16 años de prisión.
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El acusado por el crimen de Mequinenza, a la salida del juicio de este miércoles

El acusado por el crimen de Mequinenza, a la salida del juicio de este miércoles

Zaragoza.- La defensa de Óscar Molina Valle, el trabajador acusado de asesinar a su jefe en Mequinenza, considera que “no está suficientemente probado que fuera una agresión premeditada”. Por ello, este miércoles ha defendido ante la Sala de lo Civil y Penal del Tribunal Superior de Justicia de Aragón (TSJA) un recurso de apelación contra la sentencia del magistrado presidente del Tribunal de Jurado que condenó a este empleado a 16 años y tres meses de prisión.

El crimen tuvo lugar en mayo de 2011 en una nave industrial situada en el paraje denominado Monegre, en Mequinenza. Allí, según las acusaciones, comenzaron a discutir el empresario catalán Jordi Milian y Óscar Molina Valle cuando, de repente, Jordi Milian se agachó al suelo.

En ese momento Óscar Molina Valle acercó la pistola a la espalda de la víctima y le pegó un tiro que le provocó el estallido de la masa intestinal. Instantes después, el acusado volvió a dispararle en el pómulo izquierdo, quedando el proyectil en el interior del cráneo de Jordi Milian.

La defensa del acusado, ejercida por el letrado Antonio Miguel Rodríguez, ha señalado durante el juicio oral de este miércoles que tampoco está suficientemente probado que el acusado “tuviera un arma en su poder”, según ha explicado a ARAGÓN PRESS.

En definitiva, Miguel Rodríguez considera que los hechos “tal y como han sido probados no tienen por qué ser necesariamente así” y defiende la versión que sostuvo el acusado durante el juicio. Éste aseguró que mantuvo una discusión previa con la víctima por un dinero que le debía. Después, “Jordi volvió con una pistola en la mano” y forcejearon cuando escuchó un disparo.

Asimismo, el letrado ha hecho hincapié en que tampoco “parece lógico” que pudiendo haberle disparado en la cabeza la primera vez que disparó, no fuese hasta el segundo disparo cuando alcanzó esta zona.

Una nueva sentencia determinará si confirma el fallo actual o lo rectifica teniendo en consideración el recurso de la defensa de Óscar Molina Valle.

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