Caspe redobla con los tambores del Bajo Aragón zaragozano

IMAG0953Cerca de 2.000 personas participaron el sábado en Caspe en el XVI Encuentro de Cofradías del Bajo Aragón zaragozano. La cita organizada desde el año 1999 congregó a cofrades de 11 municipios, procedentes de cinco comarcas distintas.

10 años más tarde, la ciudad del Compromiso se convirtió en la anfitriona de este evento cuyo objetivo principal fue dar a conocer la Semana Santa de algunos pueblos de la provincia de Zaragoza. «Es un momento de hermandad, en el que queremos exaltar nuestra Semana Santa, declarada de interés cultural en Aragón», matizó Francisco Gonzalvo, presidente de la Coordinadora de Cofradías de la Semana Santa de Caspe.

A las cuatro y media en punto, bajo un sol abrasador, comenzó el desfile de las 18 cofradías por el centro urbano de Caspe para finalizar a los pies de la Colegiata de Santa María La Mayor, donde se llevarían a cabo las actuaciones.

La Zaida y su cofradía La Virgen de los Dolores abrieron el turno de actuaciones con sus redobles. Seguidamente salieron a escena El Cristo de la Luz de Maella; La Sangre de Cristo y la Virgen de los Dolores de Quinto de Ebro; La Sangre de Cristo de Fabara; Nuestra Señora de los Dolores y Cristo en la Cruz de Bujaraloz; Asociación de Tambores de Torrente de Cinca; Santa Agatoclia de Mequinenza; El Santo Entierro de Fayón; La Piedad de Nonaspe; La Oración en el Huerto de Escatrón; y La Consolación de Chiprana.  La organización justificó la ausencia de la cofradía de Valderrobres, la invitada de este año, por un desagradable suceso que se produjo en la localidad el viernes. «La muerte repentina de un joven de apenas 34 años ha conmocionado a la población y les ha impedido estar hoy aquí con nosotros. Desde aquí nos unimos a su dolor y les mandamos mucho ánimo», comentó Gonzalvo.

Los toques de exhibición concluyeron con las actuaciones de las siete cofradías caspolinas. Una a una salieron a escena La Burreta; La Oración en el Huerto; Jesús atado a la columna; El Nazareno; El Cristo; La Piedad; y el Santo Entierro con la que se concluyó el acto.

A continuación, los cofrades se trasladaron hasta el Pabellón Polideportivo para degustar una merienda de hermandad. La fiesta continuó hasta altas horas de la madrugada con el concierto del grupo folk aragonés Lurte. «El balance es muy positivo. El tiempo nos ha acompañado, la participación ha sido masiva y la gente ha disfrutado de una cita, preludio a la Semana Santa», concluyó Francisco Gonzalvo.

El próximo encuentro se realizará en la localidad zaragozana de La Zaida.

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