El plan de cierre de Mequinenza estará listo en menos de un mes

Los mineros ansían las indemnizaciones y recolocaciones

 

 

 

“La gente lo que espera es que se cierre la empresa, recolocarse o cobrar la indemnización y que cada uno se busque la vida”, dijo ayer Francisco Montull, el presidente del comité de empresa de Carbonífera del Ebro, la empresa minera de Mequinenza (Zaragoza) que cerrará sus puertas después de la negativa de Endesa a quemar su hulla en la central térmica de Andorra alegando que el mineral dañaría sus calderas.

 

El Ministerio de Industria tiene previsto publicar el plan de cierre remitido por la empresa entre finales de febrero y principios de marzo en el Boletín Oficial del Estado (BOE), según aseguró ayer Montull. Aunque los trámites administrativos se demorarán durante meses, los trabajadores ya podrán empezar a pedir el cumplimiento del aspecto social del Plan del Carbón 2013-2018, que prevé recolocaciones, indemnizaciones y prejubilaciones.

 

Una parte de la plantilla de Carbonífera del Ebro está en situación de poder prejubilarse de aquí a tres años, por lo que una de las peticiones de los trabajadores es que el plan de cierre, que contempla reforestaciones y el desmantelamiento de los cinco pozos de la cuenca de Mequinenza, se alargue hasta los 36 meses (tope marcado por el nuevo Miner).

 

Además, otra parte confía en recolocarse en otras minas españolas, preferentemente en las de Ariño. “Cuanto más cerca de aquí, mejor, pero tal y como está la situación muchos estarían dispuestos a dejarlo todo e irse a Asturias, León o donde sea”, aseguró Montull, quien no obstante esperó que el Gobierno central tome la palabra a Endesa y conceda a Samca o a Compañía General Minera las 90.000 toneladas anuales que venía extrayendo Mequinenza para que algunos de los trabajadores zaragozanos puedan desplazarse a trabajar a Ariño o Estercuel.

 

Otros se conformarían con cobrar las indemnizaciones que fija el plan, de 10.000 euros lineales y 35 días por año trabajado, con un tope de 30 mensualidades. “Y ya cada uno se buscará la vida”, se resignó Montull, consciente de que la reconversión minera tampoco ha sido en Zaragoza todo lo efectiva que debiera y la demanda de trabajo en las pocas empresas fuertes que existen es elevada. Los mineros piden tener preferencia para ser contratados por empresas subvencionadas con fondos Miner.

 

Montull recordó, cuando se cumple un año desde que Carbonífera del Ebro presentara un ERE de suspensión de empleo, que algunos mineros ya no cobran prestación por desempleo, por lo que la situación comienza a ser delicada para algunas familias.

 

El diputado de CHA Joaquín Palacín, que se reunió el viernes con los trabajadores, solicitó a los Gobiernos estatal y aragonés “que aceleren las gestiones del plan de cierre para que el problema de los trabajadores se solucione lo antes posible y la empresa no acabe por tomar medidas más drásticas como el despido”.

 

El Plan del Carbón establece unas ayudas de carácter medioambiental destinadas a restauraciones y cierres, con una partida económica de 120 millones de euros para el periodo 2014-2021.

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